En 2014, un grupo de amigos y yo nos embarcamos en nuestra primera aventura del whisky, y ahora, diez años después, continuamos explorando el mundo del whisky con la misma pasión y curiosidad. A pesar de una breve pausa durante la pandemia, nuestra dedicación a descubrir la belleza de las destilerías y profundizar nuestro conocimiento del whisky sigue siendo fuerte. Para celebrar nuestro décimo viaje, regresamos a Escocia, el corazón de la producción de whisky. Escocia, junto con Irlanda, ofrece no solo una rica historia sino también un destino relativamente accesible para nosotros, los checos. Durante seis días, planeamos visitar 12 destilerías y tuvimos la oportunidad única de conocer a dos de las figuras más respetadas en la industria del whisky: David Stewart y Alan Winchester.
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Destilería Royal Lochnagar
En nuestro último día, visitamos la Destilería Royal Lochnagar para una cata en el almacén. Aunque esperábamos una cata directamente del barril, en su lugar nos presentaron cuatro whiskies ya decantados en jarras. La selección incluía un Cragganmore de 23 años, un Cardhu de 21 años, e incluso un Lagavulin de 21 años, aunque este último me pareció un poco fuera de lugar dada nuestra concentración en whiskies sin turba durante todo el viaje.
La sesión terminó con un Royal Lochnagar de 11 años exclusivo de la destilería, de un barril de jerez, un deleite para culminar la cata.








Conclusión: Un Viaje para Recordar
A medida que nuestro viaje lleno de whisky llegaba a su fin, reflexionamos sobre los innumerables momentos destacados, desde probar un Cragganmore de 38 años directamente del barril hasta disfrutar de algunos de los mejores whiskies que Escocia tiene para ofrecer.
Ya seas un entusiasta experimentado del whisky o un recién llegado al mundo de los single malts, las destilerías de Escocia son una experiencia inigualable.
Si nunca has hecho un tour de whisky, te recomendamos encarecidamente que planees uno. Los recuerdos que crearás, y los whiskies que probarás, valdrán cada momento.
Hasta la próxima, Slàinte mhath!
Pavel, The Whisky Game